El saque en tenis: técnica paso a paso y errores que cuestan puntos
El saque es el único golpe del tenis en el que nadie te molesta. No hay que leer al rival, no hay que correr, no hay prisa: la bola está quieta en tu mano y tú decides cuándo empieza el punto. Es, con diferencia, el golpe con más margen de mejora en el tenis amateur, porque es el único que puedes repetir mil veces solo, sin necesidad de compañero.
También es donde más puntos se regalan. Una doble falta es el único error del tenis que no obliga al rival a hacer absolutamente nada.

1. La posición: de perfil, no de frente
Colócate detrás de la línea de fondo con el cuerpo de perfil a la red, no mirándola de frente. El pie de delante (el izquierdo si eres diestro) apunta en diagonal hacia el poste de la red; el de atrás queda paralelo a la línea.
Esa posición de perfil es la que permite girar el tronco y usar el cuerpo entero. Si sacas de frente, solo saca el brazo, y el brazo solo no llega muy lejos.
2. La empuñadura: la que todo el mundo evita
Aquí está el gran cuello de botella del saque amateur. Casi todo el mundo saca con la empuñadura de derecha, porque es cómoda y porque permite dar a la bola de plano. El problema es que ese saque solo tiene dos velocidades: flojo y fuera.
La empuñadura recomendada es la continental, también llamada de martillo: se coge la raqueta como si fuera un martillo con el que vas a clavar un clavo de canto. Al principio es incomodísima y la bola sale a cualquier parte. Es normal, y es temporal.
Merece la pena pasar por ese trance porque es la única empuñadura que permite darle efecto a la bola, y el efecto es lo que hace que el saque baje dentro del cuadro en vez de irse largo. Sin ella no hay segundo saque fiable.
3. El lanzamiento: aquí se decide casi todo
Si hay un gesto que separa un saque decente de uno malo, es el lanzamiento de bola.
- Suéltala, no la lances. El brazo sube estirado y la mano abre; no hay muñeca ni impulso.
- Delante, no encima. La bola debe caer ligeramente por delante de tu cuerpo, hacia dentro de la pista. Si te cae encima de la cabeza, tendrás que arquear la espalda y perderás toda la potencia.
- A la altura justa. Lo suficiente para golpear con el brazo completamente estirado en el punto más alto. Ni tan alta que tengas que esperarla, ni tan baja que te pille doblado.
Una prueba casera: lanza la bola y déjala caer sin golpear. Debería botar unos 30-50 centímetros por delante de tu pie adelantado. Si cae detrás o a un lado, corrige antes de seguir.
4. La carga: piernas, no brazo
Mientras la bola sube, flexiona las rodillas y deja que el hombro de la raqueta caiga hacia atrás y abajo, como si fueras a rascarte la espalda con el canto. Es la posición clásica de armado.
Desde ahí, todo va hacia arriba: empujas con las piernas y el cuerpo se estira hacia la bola. La sensación correcta no es "pegar hacia delante", es subir a la bola. Los saques flojos casi siempre son saques planos donde solo participa el brazo.
5. El impacto y el final
Golpea con el brazo completamente estirado, en el punto más alto que alcances, con la bola todavía por delante. Después, deja que la raqueta acompañe el gesto y termine cruzando hacia el lado contrario del cuerpo, y cae dentro de la pista con el pie de atrás.
Frenar el brazo justo después del impacto es una forma habitual de perder potencia y, a la larga, de cargar el hombro.

Primer y segundo saque son dos golpes distintos
El error más caro del tenis amateur es tratar el segundo saque como un primero más flojo. No lo es: es otro golpe, con otro objetivo.
El primero busca ventaja y se permite un margen ajustado, porque si falla queda otro intento. El segundo busca entrar sí o sí, y para eso se le da más efecto y se pasa más alto sobre la red: la bola sube más, describe un arco mayor y cae dentro del cuadro por el efecto, no por la puntería.
Un segundo saque con efecto y a media velocidad es infinitamente mejor que uno plano y suave, que además le deja al rival una bola cómoda para atacar.
El ritual, que no es superstición
Los jugadores profesionales botan la bola siempre el mismo número de veces antes de sacar, y no lo hacen por manía. Un ritual fijo (botar dos o tres veces, respirar, mirar dónde quieres que vaya la bola) sirve para llegar al lanzamiento con el mismo estado en cada punto, tanto con 40-0 como con 30-40.
Si aún te lías con el tanteo, aquí explicamos cómo se puntúa en el tenis y qué es el tie-break.

Cómo entrenarlo de verdad
El saque es el golpe perfecto para practicar solo: un cubo de bolas, media pista y media hora. Tres ejercicios que funcionan:
- Solo lanzamientos. Veinte lanzamientos sin golpear, comprobando dónde cae la bola. Aburrido y eficaz.
- Saque desde el armado. Empieza ya con la raqueta detrás de la espalda y golpea solo desde ahí. Aísla el latigazo del brazo sin pensar en el resto.
- Dianas. Coloca un par de botes vacíos en las esquinas del cuadro de saque e intenta darles. Mejora la puntería mucho más rápido que sacar sin objetivo.
Y antes de la primera bola, mueve el hombro: el saque es el gesto más exigente del tenis para esa articulación. Diez minutos de calentamiento evitan bastantes disgustos. Si además quieres pulir el resto del juego, repasa los errores más comunes al jugar al tenis.
Cuando tengas el gesto, solo falta pista. En HoyJugamos puedes buscar dónde jugar cerca de ti y apuntarte a partidos abiertos para probar el saque nuevo contra alguien de verdad, que es donde se ve si ha calado.
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