HoyJugamos

Historia del baloncesto: de una cesta de melocotón a los Juegos Olímpicos

Por HoyJugamos 5 min de lectura
Cesta de melocotón y balón de baloncesto: historia del baloncesto

El baloncesto es de los pocos deportes con fecha de nacimiento exacta y un solo inventor con nombre y apellidos. No surgió poco a poco en la calle como el fútbol: lo diseñó una persona, en una tarde, para resolver un problema muy concreto. Y lo hizo con dos cestas de fruta.

Es una historia estupenda porque explica por qué el baloncesto es como es: por qué se lanza hacia arriba, por qué el aro está a la altura que está y por qué se inventó para no hacerse daño. Esta es la historia, del gimnasio helado de 1891 a las canchas de tu barrio.

El problema: un invierno demasiado largo

En diciembre de 1891, en la escuela de formación de la YMCA de Springfield (Massachusetts, Estados Unidos), un joven profesor de educación física canadiense llamado James Naismith tenía entre manos un encargo complicado. Entre la temporada de fútbol americano y la de béisbol, sus alumnos pasaban el crudo invierno de Nueva Inglaterra encerrados en el gimnasio, aburridos e inquietos.

Le pidieron que inventara un juego de interior que los mantuviera en forma. Con dos condiciones que lo cambiaron todo: que se pudiera jugar bajo techo sin romper nada y que no fuera violento. Ese "sin contacto" es la semilla de casi todo el baloncesto moderno.

La solución: lanzar hacia arriba

A Naismith se le ocurrió una idea sencilla y brillante: si el objetivo estaba en alto y había que meter el balón con puntería, no con fuerza, se acababan los placajes. Nadie se lanza a por un balón que hay que dejar caer con suavidad dentro de una diana elevada.

Pidió unas cajas al conserje. No había, así que le dieron dos cestas de melocotón, que clavó a la barandilla del gimnasio, a unos tres metros de altura, la misma que tiene el aro hoy. Escribió 13 reglas básicas a mano, cogió un balón de fútbol y puso a sus alumnos a jugar. Había nacido el "basket ball".

La cesta que había que vaciar a mano

El primer baloncesto tenía dos diferencias enormes con el de ahora, y las dos vienen de aquellas cestas.

De la cesta de melocotón al aro moderno: antes la cesta tenía fondo y había que sacar el balón tras cada canasta; ahora el aro con red abierta deja caer el balón y el juego no se para

La primera: la cesta tenía fondo. Cada vez que alguien encestaba, el balón se quedaba dentro y había que sacarlo con una escalera o un palo. Así hasta que, años después, a alguien se le ocurrió cortar el fondo y dejar que cayera solo. La segunda: al principio no se podía botar. El balón se movía solo con pases; el drible tal como lo conocemos se fue inventando después. Si quieres ver cuánto ha evolucionado el vocabulario desde entonces, échale un ojo al glosario de baloncesto.

De un gimnasio a todo el mundo

El juego enganchó de inmediato. Naismith clavó las 13 reglas en el tablón del gimnasio y en pocas semanas ya se hablaba de él fuera de Springfield. La enorme red de gimnasios de la YMCA hizo el resto: en pocos años el baloncesto había saltado a otros países.

Y no fue solo cosa de hombres. Ya en 1892, muy poco después del invento, se jugó el primer partido femenino, y el baloncesto se convirtió en uno de los primeros deportes de equipo practicados en serio por mujeres.

El baloncesto en cinco fechas: 1891 Naismith lo inventa, 1892 las 13 reglas y el primer partido femenino, 1932 se funda la FIBA, 1936 debut olímpico en Berlín y 1946 nace la liga que será la NBA

Con el juego ya internacional, en 1932 se fundó la FIBA, la federación que unificó las reglas entre países. El salto definitivo llegó en 1936: el baloncesto debutó como deporte olímpico en los Juegos de Berlín, y Naismith, ya mayor, estuvo allí para verlo. Diez años después nacía en Estados Unidos la liga profesional que acabaría siendo la NBA, y el baloncesto femenino sumaría su hueco olímpico en 1976.

Por qué esta historia explica el juego de hoy

Lo bonito es que casi todo lo que hace especial al baloncesto ya estaba en aquella primera tarde:

  • Se lanza hacia arriba y con puntería porque Naismith quería un juego de habilidad, no de fuerza.
  • Es un deporte de poco contacto porque esa fue la condición de partida. Sigue siendo de los más seguros para empezar de adulto.
  • El aro está a unos tres metros simplemente porque esa era la altura de la barandilla del gimnasio de Springfield.

Un invento pensado para pasar el invierno sin aburrirse acabó siendo uno de los deportes más jugados del planeta. En España arraigó pronto y hoy es uno de los que más aficionados y practicantes tiene.

Del gimnasio de 1891 a tu cancha

La mejor forma de honrar esta historia es sencilla: jugar. No necesitas más que un aro y un balón, igual que Naismith. Si vas empezando, repasa las reglas básicas del baloncesto; si ya juegas, mejora tu tiro o esa parte que casi nadie entrena, la defensa. Y si te gustan estas historias, aquí está la del voleibol, que nació muy cerca y pocos años después.

Escribe tu historia en la cancha: encuentra pistas y partidos de baloncesto cerca de ti en HoyJugamos

Del melocotón al aro con red, del gimnasio helado a los Juegos Olímpicos: cada canasta que metes es la última página de una historia que empezó un profesor con dos cestas de fruta. Añade la tuya: busca pistas de baloncesto cerca de ti o apúntate a un partido abierto.

#baloncesto #historia #James Naismith #Springfield #deporte olímpico #curiosidades

Sigue leyendo