HoyJugamos

El líbero en voleibol: qué es, para qué sirve y por qué va de otro color

Por HoyJugamos 5 min de lectura
Libero de voleibol con camiseta roja, distinta a la de su equipo de azul, tirandose a defender un balon.

En el voleibol todo el mundo mira al rematador que clava el balón. Pero fíjate bien en el próximo partido: hay una jugadora que va vestida de otro color, no remata nunca, no bloquea y casi nunca saca... y aun así puede decidir el partido. Es el líbero, el especialista de la defensa. Si eres de estatura normal, rápido y no te importa hacer el trabajo que no sale en el resumen, este puede ser tu puesto.

Qué es el líbero (y por qué va de otro color)

El líbero es un jugador especializado en defensa y recepción que solo juega en la zona de zaga, la parte de atrás de la pista. El voleibol lo incorporó a finales de los años noventa (hacia 1998) para dar más peso a la defensa y alargar las jugadas: antes, cuando un rematador alto rotaba a la fila de atrás, defendía peor y los puntos se acababan enseguida.

Lleva una camiseta de color distinto por un motivo práctico, no estético. El líbero entra y sale de la pista constantemente sin pasar por la mesa de anotación, así que el árbitro y el anotador necesitan verlo de un vistazo. Ese cambio de color es para que todos controlen que se cumplen sus reglas especiales.

Libero de voleibol con camiseta amarilla, distinta a la de sus companeras de rojo, en posicion defensiva baja.

Lo que el líbero NO puede hacer

El puesto se entiende mejor por sus límites. Un líbero:

  • No remata por encima de la red. No puede completar un ataque si el balón está por encima del borde de la red. Su trabajo es levantar el balón, no clavarlo.
  • No bloquea ni intenta bloquear. Nada de saltar en la red a taponar.
  • No saca, en la mayoría de reglamentos. Algunas competiciones permiten que el líbero saque en una sola posición de la rotación, así que comprueba el reglamento de tu liga.
  • Solo juega detrás, en la zona de zaga. No sube a atacar a la red.
  • No es el capitán del partido.

Y una regla fina que conviene conocer: si el líbero coloca de dedos por delante de la línea de tres metros, sus compañeros no pueden rematar ese balón por encima de la red. Por eso, cuando le toca colocar cerca de la red, muchos líberos lo hacen de antebrazos.

Lo que sí hace, y muy bien

Quitados esos límites, queda lo esencial del juego:

  • Recibe el saque. El primer balón, el que decide si tu equipo puede montar un ataque o si regala el punto.
  • Defiende en la zona de atrás. Se tira al suelo, lee al rematador rival y levanta balones imposibles.
  • Da el primer toque perfecto para que el colocador tenga una pelota fácil de trabajar.
  • Entra y sale libre. Sustituye a cualquier jugador de zaga (normalmente al central cuando rota atrás) entre jugada y jugada, sin que cuente como cambio. Por eso siempre está en la pista cuando su equipo defiende.

Jugadora de voleibol recibiendo el saque con una plataforma de antebrazos en la zona de zaga.

Por qué un buen líbero cambia el partido

El voleibol se gana con el primer toque. Da igual lo alto que salte tu rematador: si la recepción se va larga o al suelo, no hay ataque posible y regalas el punto. El líbero es quien asegura ese primer balón una y otra vez. En un equipo amateur, pasar de recepciones que se van fuera a recepciones limpias es la diferencia entre pelear cada punto o encajarlos de saque. No aparece en el resumen, pero se nota en el marcador.

Cómo se juega bien de líbero

No hace falta ser alto. Hace falta ser rápido, estar concentrado y querer el balón. Las claves:

  • Posición baja y lista. Piernas flexionadas, peso adelante, sobre las puntas. Preparado para salir hacia cualquier lado.
  • Plataforma estable. Antebrazos juntos y firmes, hombros orientados hacia donde quieres mandar el balón. Domina también el toque de dedos para cuando te toque colocar.
  • Lee antes de que golpeen. Mira el brazo del sacador y del rematador, no el balón. El buen defensor ya se está moviendo cuando el balón sale.
  • No retengas. En defensa, contacto limpio y seco; nada de acompañar el balón con las manos.
  • Habla y organiza. El líbero suele cantar la recepción, avisar de dónde llega el saque y colocar a los compañeros.
  • Cubre a los tuyos. Cuando tu equipo remata, tú estás detrás por si el bloqueo rival devuelve la bola.

¿Es el puesto para ti?

Si no eres de los más altos pero tienes piernas rápidas, reflejos y no te importa hacer el trabajo que no se aplaude, el líbero es tu sitio. Es, además, uno de los puestos donde más se disfruta: tocas muchísimos balones y estás metido en cada jugada. Y aprender a defender bien te hace mejor jugador en cualquier posición.

Antes de saltar a la pista, repasa cómo encaja el líbero en las reglas del voleibol y su rotación, afina la técnica con el toque de dedos y, si te pica la curiosidad, mira de dónde viene todo esto en la historia del voleibol. Luego, a jugar.

#voleibol #libero #defensa #recepcion #tecnica

Sigue leyendo