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Cómo cuidar tu material deportivo para que dure más (y huela mejor)

Por HoyJugamos 5 min de lectura
Bolsa de deporte con una gota: cómo cuidar tu material deportivo para que dure más

Todos hemos abierto la bolsa de deporte el martes y nos ha recibido el olor de lo que dejamos dentro el domingo. O hemos tirado unas zapatillas que se deshicieron antes de tiempo, o una camiseta técnica que después de un verano ya no había quien la pusiera. Casi siempre no es que el material fuera malo: es que no lo cuidamos.

La buena noticia es que alargar la vida de tu equipo no cuesta dinero ni tiempo, solo unos cuantos hábitos que se hacen en treinta segundos. Y el premio es doble: gastas menos en reponer y, sobre todo, tu material rinde y huele mejor. Aquí tienes cómo.

Por qué cuidarlo compensa

Dos motivos, uno de bolsillo y otro de rendimiento.

El de bolsillo es obvio: unas zapatillas o una camiseta técnica bien cuidadas duran mucho más, y renovar equipo cada temporada sale caro. Si acabas de montar el tuyo con la ayuda de qué llevar en la bolsa de deporte, cuidarlo es lo que hace que esa inversión merezca la pena.

El de rendimiento es menos evidente: el material sucio o mal secado funciona peor. Una zapatilla húmeda amortigua menos y resbala, una camiseta con los poros taponados deja de transpirar, y un balón sin presión bota raro. Cuidar el equipo no es coquetería, es que juegue de tu lado.

Los seis hábitos que lo cambian todo

No hace falta más que esto. Son gestos de segundos que, repetidos, marcan la diferencia entre un material que dura una temporada y uno que dura tres.

Seis hábitos que alargan tu equipo: airearlo tras cada uso, secarlo a la sombra, lavar del revés y en frío, nada de suavizante, guardarlo seco y revisarlo cada cierto tiempo

El más importante es el primero y el que menos se hace: vaciar la bolsa al llegar a casa. La mayoría de los desastres (olor, moho, tejidos estropeados) vienen de dejar la ropa sudada encerrada en la bolsa durante días. Con solo sacarlo todo y airearlo, te ahorras el 80% de los problemas.

Cada cosa tiene su cuidado

Los hábitos generales valen para todo, pero cada tipo de material tiene su truco.

Cada cosa tiene su cuidado: las zapatillas a la sombra, la ropa técnica del revés y en frío, balones y raquetas con su presión y cordaje, y la bolsa vaciada y aireada

Las zapatillas

Son lo más caro y lo que peor tratamos. Tres reglas:

  • Sécalas a temperatura ambiente, nunca sobre el radiador ni al sol directo: el calor reseca y despega las suelas. Si están empapadas, mete papel de periódico dentro y cámbialo.
  • No las metas en la lavadora por costumbre. Un cepillado con agua y jabón suave limpia sin destrozar la amortiguación. Si alguna vez las lavas a máquina, mira primero la etiqueta.
  • Airéalas entre usos. Si juegas a menudo, tener dos pares y alternarlos hace que cada uno dure mucho más. Y recuerda que, hagas lo que hagas, la suela se gasta: cuándo toca cambiarlas lo vimos en cómo elegir las zapatillas para cada deporte.

La ropa técnica

Las camisetas y mallas deportivas están hechas de fibras que transpiran, y se cuidan al revés que el algodón:

  • Lávalas del revés y en frío. El agua caliente estropea las fibras técnicas y fija el olor en lugar de quitarlo.
  • Nada de suavizante. Deja una capa que tapona los poros por los que el tejido evacúa el sudor; es el error número uno con la ropa deportiva.
  • Airéala antes de lavar. Si no puedes lavarla enseguida, tiéndela en vez de dejarla hecha una bola húmeda. Contra el olor persistente, un remojo con un chorro de vinagre blanco antes del lavado suele funcionar mejor que más detergente.

Balones, palas y raquetas

  • Balones: guárdalos con su presión y a temperatura estable; los cambios bruscos de calor y frío los deforman. Una pasada con un paño húmedo les quita la suciedad que reseca el material.
  • Palas y raquetas: límpiales la superficie y protégelas del calor (el maletero del coche en verano es su peor enemigo). El cordaje de la raqueta se afloja con el tiempo aunque no se rompa; cuándo reencordar lo tratamos en cómo elegir tu raqueta de tenis, y con la pala de pádel pasa algo parecido, que vimos en cómo elegir tu primera pala.

La bolsa

Es la gran olvidada y la culpable de casi todos los malos olores. Vacíala del todo después de cada uso, déjala abierta para que se airee y, de vez en cuando, dale la vuelta y pásale un paño por dentro. Que no duerma nada húmedo ahí.

El error que lo estropea casi todo

Si tuvieras que quedarte con una sola idea: la humedad es el enemigo. El olor, el moho, las fibras estropeadas y las suelas despegadas casi siempre nacen de guardar algo mojado sin airear. Seca bien y guarda seco, y tu material te durará el doble sin que hagas nada más.

Cuándo toca renovar de todos modos

Cuidarlo alarga la vida del equipo, pero no lo hace eterno. Cambia las zapatillas cuando la suela pierde dibujo o la amortiguación se nota hundida, la ropa técnica cuando ya no huele bien por mucho que la laves, y el cordaje o el grip cuando notas la raqueta "muerta". Jugar con material gastado no solo rinde peor: también es una vía a las molestias, sobre todo en calzado, como contamos en las lesiones más comunes y cómo prevenirlas.

Saca tu equipo a la pista: encuentra pistas y partidos cerca de ti en HoyJugamos

Cuidar el material no va de ser maniático: va de que lo que ya tienes te dure, rinda y no te reciba con mal olor el día de partido. Empieza por lo más fácil, vaciar la bolsa al llegar a casa, y el resto viene solo. Y cuando lo tengas listo, dale uso: busca dónde jugar cerca de ti o apúntate a un partido abierto.

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