El lanzamiento en balonmano: técnica paso a paso
En balonmano casi todo acaba igual: alguien lanza a portería. Y aunque parece que se trata de tirar fuerte, la realidad es otra: los que más marcan no son los que más brazo tienen, sino los que mejor coordinan pasos, tronco y muñeca. Aquí tienes la técnica del lanzamiento explicada paso a paso, con los tipos que existen y los errores que casi todos cometemos.
De dónde sale la potencia (no es del brazo)
El error clásico del principiante es intentar lanzar solo con el brazo. Así ni llega fuerte ni va donde quieres, y encima acabas con el hombro dolorido.
La potencia real de un lanzamiento nace abajo y sube: impulso de las piernas → giro del tronco y la cadera → el brazo y, por último, la muñeca. El brazo es el final de la cadena, no el motor. Cuando entiendes eso, el balón sale más rápido con menos esfuerzo.
El lanzamiento en 4 pasos
La mecánica básica cabe en cuatro ideas:

- Los tres pasos. Aprovecha los tres pasos que te deja el reglamento: si lanzas con la derecha, el ritmo natural es derecha, izquierda, derecha, terminando con el pie contrario adelantado.
- Arma el brazo. Lleva el balón atrás con el codo alto (a la altura del hombro o por encima) y la mano detrás de la cabeza. Nunca por debajo del hombro.
- Gira el tronco. Perfílate: hombro no dominante hacia la portería y luego gira cadera y tronco hacia delante. Ahí está la fuerza.
- Suelta y acompaña. El brazo va por delante y el balón sale con un latigazo de muñeca. Deja que el brazo acompañe el gesto hacia abajo en vez de frenarlo en seco.
Y recuerda el marco legal del gesto: tres pasos y tres segundos con el balón. Si necesitas repasarlo, aquí tienes las reglas básicas del balonmano.
Los tipos de lanzamiento
No todos los lanzamientos son iguales ni valen para lo mismo:

- En apoyo: con los pies en el suelo. Es el más rápido y seguro, y el que hay que aprender primero. Perfecto para sorprender antes de que la defensa se cierre.
- En suspensión: saltando. Es el más habitual en ataque porque ganas altura y ángulo por encima de la defensa. Salta hacia arriba, no hacia delante.
- En caída: te dejas caer hacia el suelo mientras lanzas. Es el típico del pivote y de los extremos cerca del área, cuando no hay hueco de otra forma.
Consejo: empieza por el de apoyo. Si no controlas la mecánica con los pies en el suelo, en el aire tampoco va a salir.
Errores típicos al lanzar
- Lanzar solo con el brazo, sin girar el tronco ni usar las piernas.
- Bajar el codo por debajo del hombro: pierdes potencia y castigas la articulación.
- Quedarse de frente a la portería en vez de perfilarte.
- Mirar siempre a donde vas a tirar: le estás diciendo al portero lo que vas a hacer.
- Frenar el brazo tras soltar el balón en lugar de acompañar el gesto.
Cómo entrenarlo
- Empieza sin correr: de pie, perfilado, trabaja solo el giro del tronco y el latigazo de muñeca contra una pared.
- Añade los tres pasos cuando el gesto salga limpio, sin buscar potencia todavía.
- Apunta a las esquinas. Las porterías tienen zonas donde el portero llega peor: abajo a los lados y arriba a las escuadras. Coloca, no revientes.
- Calienta hombro y muñeca antes. Es un gesto exigente para la articulación; una rutina rápida de calentamiento te ahorra molestias.
A la cancha a lanzar
Resumen: la fuerza sale de las piernas y el tronco, el codo va alto, y el balón se suelta con la muñeca. Domina primero el lanzamiento en apoyo y el resto vendrá solo.

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Nos vemos en la cancha.
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