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El portero de balonmano: cómo parar de pie la portería más difícil

Por HoyJugamos 7 min de lectura
Portero de balonmano en posición de estrella bajo la portería

En balonmano, el portero es el puesto del que casi nadie quiere hacerse cargo y, a la vez, el que más partidos gana. Es normal el rechazo: te ponen delante de gente que lanza un balón durísimo desde nueve metros, y encima el marcador va a marcar goles de dos cifras. Parece un puesto ingrato.

Pero esa es justo la trampa. El portero de balonmano no se mide por los goles que encaja, sino por los que para cuando nadie lo esperaba. Y casi todo lo que necesitas para empezar a parar no es reflejo puro: es colocación, postura y decisión. Eso se aprende. Aquí tienes cómo.

Olvida el portero de fútbol

Si vienes del fútbol o del fútbol sala, borra el chip. Aquí no te tiras al suelo a por la pelota casi nunca: el balón llega tan rápido y desde tan cerca que tirarte pronto solo sirve para que te lo piquen por encima. El portero de balonmano para de pie, y usa todo el cuerpo. Si quieres el contraste, lo vimos en la guía del portero de fútbol sala: mismo espíritu, técnica distinta.

Y tienes algo a tu favor que el portero de fútbol no tiene: un área para ti solo. Nadie más puede pisar la línea de 6 metros, así que ese espacio es tu territorio. Si aún no controlas cómo funciona esa línea, repásala en las reglas básicas del balonmano.

La postura: listo para explotar

La posición base es la misma que en cualquier deporte de reacción, pero llevada al detalle:

  • Pies a la anchura de los hombros, peso en los metatarsos, nunca sentado sobre los talones.
  • Rodillas algo flexionadas, para poder empujar hacia cualquier lado.
  • Manos por delante y a media altura, con las palmas hacia el balón. Ni caídas ni pegadas al cuerpo.
  • Mirada en el balón y en el brazo que lanza, no en la cara ni en los amagos.

Desde ahí, tu trabajo es reaccionar haciéndote lo más grande posible. A eso se le llama hacer la estrella.

La estrella: bloquea con todo el cuerpo

No intentes atrapar el balón como un portero de fútbol. En balonmano se rechaza: lo importante es que la pelota no entre, no que la sujetes. Y para tapar la máxima portería posible, abres el cuerpo en forma de estrella.

La estrella del portero de balonmano: manos altas para lo alto, cuerpo grande y de frente, y piernas abiertas para cortar los tiros rasos

La regla mental es sencilla: lo alto, con las manos; lo bajo, con las piernas. Los tiros a media altura los tapa el tronco. No cruces las manos ni juntes las piernas: cada centímetro que abres es portería que cierras. Y aguanta de pie hasta el último momento; el que se tira antes le está diciendo al lanzador dónde tirar.

Achica el ángulo según de dónde tiren

Colocarte bien vale más que tener buenos reflejos. La idea es la misma que en otros deportes de portería: si sales un paso hacia el balón, tapas mucho más hueco. Pero en balonmano el ajuste cambia bastante según desde dónde te lancen.

Dónde colocarte según el tiro en balonmano: salir en el tiro exterior, cerrar el primer palo ante el extremo y aguantar de pie en el siete metros

  • Tiro exterior (desde 9 metros). Tienes tiempo de verlo venir. Sal uno o dos pasos de la línea, ponte en la recta entre el balón y el centro de tu portería y hazte grande. Cuanto más lejos del área lance, más margen tienes.
  • Extremo (desde la esquina). El ángulo es cerradísimo. Aquí la clave es cerrar el primer palo, el más cercano al lanzador, y dejarle solo el hueco lejano y difícil. Pégate al poste de su lado y ocúpalo con el cuerpo.
  • Pivote o seis metros. No hay tiempo para pensar: es puro bloqueo. Cuerpo grande, manos listas y reacción.

El uno contra uno y el siete metros

Dos situaciones especiales que deciden partidos.

En el contraataque, un jugador llega solo hacia ti. No te quedes clavado en la línea: sal a su encuentro para achicarle el ángulo, pero sin lanzarte. Cuanto más tarde decidas, menos sitio le queda para elegir.

En el siete metros (el penalti del balonmano), es un duelo de paciencia. El lanzador quiere que te muevas primero; tú quieres que él se decida antes. Quédate de pie, céntrate, y no adivines demasiado pronto. Parar un siete metros es medio regalo, así que no te frustres si entra: hasta los mejores paran una minoría.

Con el balón también juegas

Aquí está el arma secreta del portero de balonmano. En cuanto atrapas o el equipo recupera, tú empiezas el contraataque. Un saque de portería rápido y bien dirigido, antes de que la defensa rival se coloque, vale tantos goles como una parada.

Dos consejos que puedes aplicar hoy:

  1. Levanta la cabeza antes de coger el balón. Mira dónde corren los tuyos mientras la pelota llega a tus manos.
  2. Saca rápido y al espacio. Un pase largo a un compañero que corre es la jugada más rentable del puesto.

La cabeza: memoria corta

El balonmano es un deporte de goles. Vas a encajar muchos, y una parte no dependerá de ti. Por eso el mejor portero no es el que no encaja, sino el que olvida el gol anterior al instante y sigue con la misma confianza en el siguiente lanzamiento. Si te hundes con cada gol, dejas de parar. Es el puesto donde la actitud pesa más.

Los errores que más caros salen

  • Tirarte al suelo pronto. El lanzador espera a que caigas y la pica arriba.
  • Quedarte plano y pequeño. Sin abrir el cuerpo, dejas huecos por todas partes.
  • No cerrar el primer palo al extremo. Es el hueco fácil que regala goles tontos.
  • Salir a destiempo en el uno contra uno. O tarde y sin llegar, o tan pronto que te driblan.
  • Adivinar el siete metros antes de tiempo. En la duda, quédate de pie y en el centro.

Cómo empezar sin complicarte

No necesitas una sesión especial: con un compañero lanzando y quince minutos vale.

  1. Reacción. Que te lancen rasos y a media altura desde 7-8 metros. Solo bloquear, sin tirarte.
  2. Desplazamientos. Muévete de poste a poste en postura baja, tocando cada uno.
  3. Bloqueo de piernas. Corta tiros rasos abriendo la pierna hacia el balón.
  4. Uno contra uno. Un compañero encara y tú practicas salir a achicar.

Y calienta bien hombros, caderas y sobre todo los aductores: las estiradas de piernas en frío son una vía rápida a una molestia. Tienes una rutina en el calentamiento de 10 minutos antes de jugar. Si además quieres entender al rival al que te enfrentas, la otra cara de este puesto es el lanzamiento: saber cómo lanzan te ayuda a pararlos.

Ponte bajo palos esta semana: encuentra pistas y partidos de balonmano cerca de ti en HoyJugamos

Ser portero de balonmano es el puesto más agradecido para quien quiere notar de golpe que aporta: una parada en el momento justo cambia un partido entero. Colócate bien, hazte grande y quédate de pie, y verás cómo empiezan a rebotar balones en ti. Busca pistas de balonmano cerca de ti o apúntate a un partido abierto y pide, por una vez, ir a portería.

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